La palabra de hoy: #conflicto

La palabra de hoy: #conflicto

La resiliencia a través del arte en el conflicto Sirio.

Los enfrentamientos entre humanos no sólo se traducen en conflictos armados donde la gente “muere o no” y ya está.

En cada guerra, cada ser humano experimenta también otro conflicto interno, subjetivo, como  el hecho de “querer o no querer ser” participe de ese conflicto.

Cuando los conflictos sitúan a las personas ante situación difíciles y que por supuesto no han buscado, sino que le vienen dadas por las decisiones de otros, éstas generan una gran angustia.

Ante estas situaciones adversas no todo el  mundo tiene la suficiente capacidad de adaptación y de superación para seguir adelante; la tan nombrada hoy en día:”resiliencia” .

Hoy, me dio por pensar en el conflicto Sirio y en toda esas personas que no desean ser participes de una guerra. Una guerra como todas, estúpida y sin sentido para la mayoría, excepto para los que sacan beneficio económico de la misma. Pensé, como no, en las personas que se dedican al arte en cualquiera de sus vertientes. Por qué pensé en los artistas; pues porque, normalmente, huyen  de los conflictos armados como de la peste.

Estos pensamientos me llevaron a indagar un poco sobre este tema, lo cual me hizo descubrir a Raghad Mardini y su Art Residence Aley.

Aley es un pueblo del Libano a 17 km de Beirut y Raghad Mardini, una ingeniera con doble nacionalidad “canadiense y siria”, nacida en Siria. Raghad Mardini estudió diseño e ingeniería en la universidad de Damasco, ciudad donde posteriormente se dedicó a la enseñanza, al diseño y supervisión de proyectos de viviendas y comercios y, a la restauración de casas y hoteles. En 2011, se trasladó con su familia a vivir a Libano.

Raghad Mardini
Raghad Mardini

En el pueblo de Aley, Raghad Mardini, descubrió unos antiguos establos que habían sido destruidos durante la guerra civil del Libano; los cuales arrendó con la idea inicial de convertirlos en un proyecto de viviendas residenciales; sin embargo, el encanto del lugar, un viejo olivo que permanecía en el patio y su pasión por el arte y la creatividad le hicieron cambiar de idea.

En Damasco había conocido a muchos artistas y aquel viejo establo le hizo pensar en todos aquellos artistas que huían de la gerra de su país, Siria. Profesionales del arte  que tenían que olvidarse de su creatividad y trabajar en lo que podían para sobrevivir. Así que, Raghad Mardini, se puso manos a la obra y convirtió el viejo establo en “un espacio de libertad y de esperanza para todos los artistas sirios”: el Art Residence Aley; una especie de centro de acogida para artistas sirios que huyen de la guerra y que gracias a esta mujer tienen la oportunidad de expresarse y crear libremente, dando  a conocer su talento al mundo.

Regresando al principio del artículo, vemos como Raghad Mardini, a pesar de los conflictos, es una persona resiliente, capaz de sobreponerse a las situaciones difíciles  y capaz, al mismo tiempo, de ayudar a los demás a superarlas.

Os dejo un vídeo donde ella misma explica su proyecto.

Art Residence Aley página web oficial
Art Residence Aley página de Facebook

 

©KavivaXarsu

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